Arrabal de San Millán

Nuestro punto de partida es el Acueducto, en la plaza del Azoguejo, nos dirigimos por la calle peatonal de Fernández Ladreda hasta la calle Bajada del Carmen, que empieza con unas escaleras que tenemos que descender; aquí estuvo hasta el siglo pasado el convento del Carmen Calzado en el lugar que hoy ocupan las oficinas de Bankia. Descendemos pues, y ya estamos en la antigua morería, que nos lleva a la primera parada en la Plaza de la Tierra, encontrando la casa del mismo nombre. Casa de la TierraEste edificio del siglo XVIII se levantó sobre los cimientos de otro del siglo XV denominado Casa de los Pueblos, que tenía como destino el alojamiento de los procuradores de los sexmos de la Comunidad y Tierra de Segovia y de los personajes importantes de los séquitos de los Reyes de Castilla. Aún hoy se reúnen aquí una vez al mes los representantes de los 11 sexmos de Segovia, sin embargo este palacio ha tenido varios usos a lo largo de los últimos años. Fue comedor social hasta su reforma en 1986, el Ayuntamiento lo ocupó de forma provisional mientras se rehabilitaba su propio edificio y desde 1998 hasta 2013 fue una de las sedes de la Universidad de Valladolid. Actualmente es el Comedor Social de Segovia. Continuamos por la calle Carretas, cuyo nombre le viene dado por ser el lugar donde dejaban sus carros para el descanso de las caballerizas los labradores y carboneros que acudían a paneras y almacenes.
Llegamos así al palacio Ayala-Berganza, también conocido como Casa del Crimen por el macabro suceso que tuvo lugar entre sus paredes. En este palacio renacentista, hoy convertido en hotel, vivió una de tantas familias llegadas a Segovia gracias al auge del comercio de paños de ahí la hermosa galería de piedra que corona el edificio. Ya en el siglo XIX vivió en el inmueble Don Alejandro Bahín con su sirvienta, un día cuatro ladrones entraron a robar a la casa y no encontrar las riquezas que esperaban mataron a sus habitantes con tal saña, que incluso dejaron clavado al gato en una viga. Los asaltantes fueron detenidos al día siguiente y condenados a la pena de muerte. Palacio Ayala BerganzaLa suya fue la última ejecución pública en la ciudad. Ya en el siglo XX el pintor Ignacio Zuloaga compró esta casa y la convirtió en su taller, pasado el tiempo y ya en el taller de las Canongías pintó el cuadro: “Las brujas de San Millán” Continuamos camino por la calle de los Carros y desde la plza del doctor Gila seguimos por la calle de San Millán hasta el puente se Sancti Spiritu. Recordemos que por este barrio baja soterrado el arroyo Clamores, por eso antiguamente habríamos cruzado ya por el puente del Moro que coge el nombre de la gran huerta que había en este paraje. Este barrio no estaba demasiado poblado, en él había numerosas huertas, tejeras como la que había en la actual estación de autobuses, casas bajas y fábricas, alguna imagen ha llegado a nuestros días, anterior al tremendo cambio del siglo XX. Portada Sancti SpiritusHospital de Sancti SpiritusEl edificio que encontramos en Sancti Spiritu en la hoya que forma el valle del Clamores, pertenece hoy al ejército, sin embargo en el siglo XVI fue primero asilo de ancianos y niños desamparados y finalmente hospital, uno de los varios que había en Segovia gracias al auge de la industria lanera. Este estaba especializado en la curación de bubas, resfriados y sudores de pelaires y corambreros de las tenerías, enfermos por agua de las fábricas de curtidos próximas a este sitio. Contaba con una pequeña iglesia cuya portada es aún visible. Desde aquí nos dirigimos por la calle Santo Domingo de Silos hasta la maravillosa iglesia de San Millán de origen mozárabe como podemos ver en su torre. Fue construida en el siglo XII gracias al cumplimiento del voto que Alfonso VI había hecho a San Millán, a imagen de la Catedral de Jaca con planta de basílica, si bien se diferencia mucho de ésta entre otras cosas, por su torre, las galerías porticadas y su cuarto ábside. Iglesia de S.MillánTodo el terreno que circunda esta iglesia es de su propiedad y estaba cerrado por un muro en el que se abrían tres puertas cuya localización se distingue fácilmente. Se demolió por la presión de las autoridades quedando sólo un pequeño pretil. Muy cerca de aquí, frente a la comisaría, encontramos los jardinillos de San Roque, un lugar estupendo para el descanso y especialmente para los niños, pues este parque fue en tiempos pasados una mina de arena de la que se surtían los artesanos de la ciudad, hoy alberga un carrusel que hace la delicias de los pequeños. También en él encontramos la estatua de Aniceto Marinas, este famoso escultor que cuenta entre sus obras con el “Velázquez” del museo del Prado, “El dos de mayo de 1808” en los jardines del General Fanjul en Madrid, “Juan Bravo” en Segovia o el monumento a Daoíz y Velarde en el Alcázar de Segovia; es hijo predilecto de este barrio. Busto de Aniceto MarinasDe nuevo en la calle Fernández Ladreda tras pasar el hoy imaginario puente del Verdugo sobre el arroyo Clamores se encuentra nuestra última parada, la iglesia de San Clemente. Es un templo románico que se distingue de los otros de la ciudad por su piedra grisácea. Tiene un solo ábside y alberga en su interior pinturas románicas, se encuentra en un plano superior respecto a la calle, de ahí el singular aspecto que ofrece  la puerta de occidente hoy cegada.I. San Clemente