Primavera

Segovia Básica

Si vienes a Segovia lo que no puedes dejar de ver es el Acueducto, la Catedral y el Alcázar. Estos tres ejes estructuran la llamada Ruta patrimonio. Empieza en el Acueducto, en la plaza del Azoguejo (su nombre viene del árabe: mercado pequeño) y sube a la ciudadela por la calle Real (no la busques en ningún mapa no la encontrarás, en realidad tiene 3 nombres) situada a la izquierda de la oficina de turismo, no tiene pérdida, es por donde van todos los turistas y ciudadanos porque es la subida más suave a la zona alta.
Hasta llegar a la Catedral hay varias paradas:

- Acueducto. Es uno de los iconos de Segovia, no es sólo lo que ves, en realidad mide casi 15 km, aunque la parte monumental tiene unos 900 m, él solito dio agua a la ciudad desde el siglo I hasta mediados del siglo XX.Acueducto

- Mirador de la Canaleja, es como un balcón desde el que se ve la Sierra con la Mujer Muerta, el barrio de San Millán, antigua morería.

Casa de los Picos. Fachada

Casa de los Picos

Fachada P Aspiroz

Palacio Aspiroz

- Casa de los Picos, Imposible no verla. Si está abierta aprovecha y entra, es un Instituto de Bellas Artes pero también una sala de exposiciones. No lo sabes pero acabas de entrar en el recinto amurallado por una puerta imaginaria, ya que se destruyó en el siglo XIX. ¿Creías que la casa de los picos estaba ahí por capricho? En realidad se ocupaba de defender esta puerta, la de S. Martín.
Puedes ver la placa conmemorativa que recuerda cómo aquí juraron respetar los fueros de la ciudad los Reyes Católicos; también era punto donde se entregaban las llaves de la ciudad cuando se quería distinguir a alguien.
- Palacio Aspiroz. Tiene más nombres, pero lo que te interesa está en su fachada, muy llamativa por sus ventanas góticas, puertas y carteles antiguos que amenazaban con multas a los carros, pero sobre todo por su decoración: el esgrafiado. Es una decoración típica de Segovia.
Si vas por libre y es un día de diario no dudes en entrar, aunque la puerta esté cerrada es un sitio público y puedes entrar hasta el patio, que es precioso. Si vas en grupo numeroso es posible que no os dejen entrar.

Plz. de las Sirenas

Plz. de las Sirenas

Alhóndiga noche

Alhóndiga

- Alhóndiga. La mayoría sólo paran a hacer la foto desde la calle Real y no bajan las escaleras, (ellos se lo pierden es una sala de exposiciones y la entrada es gratuita). Era el lugar donde se guardaba el grano para el invierno.
Es el único edificio civil de la época de los Reyes Católicos que se conserva y en su interior se mantienen intactos los tres niveles de organización del grano según su calidad: el infierno, el purgatorio y el cielo.
Plaza de las Sirenas. Una vez más no busques el nombre en el mapa, así llaman los segovianos a estas dos plazas unidas, arriba la de San Martín y abajo la Medina del Campo donde se halla la estatua de Juan Bravo junto con 2 efigies que, según algunos guías mal informados, son el origen del nombre popular, que en realidad viene de las sirenas que había en la fuente que ahora está arriba (ya desaparecida) y de la representación de uno de los canecillos de la iglesia de S. Martín. Enfrente de ésta un Torreón medieval, el de los Lozoya, arriba del todo el museo de arte contemporáneo Esteban Vicente (antiguo palacio de Enrique IV y origen del aspecto de esta plaza) y uniendo todos estos edificios numerosos palacios.
Enrique IV adoraba Segovia, aquí creció y pasó gran parte de su vida, se consideraba un segoviano más, construyó un palacio urbano para estar más cerca de la ciudad y con él se vino la Corte Real, por eso hay tanto palacio a tu alrededor.
¿Por qué Juan Bravo? Esta estatua de Aniceto Marinas del héroe de la guerra de las Comunidades (muy importante en Segovia), recuerda su sacrificio y también el de Medina del Campo que, al intentar evitar que Segovia fuera asolada con la artillería que allí guardaban, resultó incendiada.

Palacio Enrique IVCárcel Real
- Biblioteca. Desde aquí se aprecia también la maravillosa entrada a la iglesia de San Martín. La hoy biblioteca antaño fue cárcel como es fácil deducir por su aspecto

Tapada por una malla protectora se encuentra una virgen en un nicho y justo a su lado el farol que se utilizaba para avisar a la población de la inminente ejecución de un reo, para que rezasen por su alma y asistiesen a su ejecución en la plaza Mayor.
Iglesia de Corpus Christi. Antigua sinagoga mayor, es la única que queda de las cinco que tuvo esta ciudad. Aquí está uno de los accesos a la judería, que merece una visita por sí sola.Acceso a Judería
Plaza Mayor. Aquí encuentras el Ayuntamiento, el teatro Juan Bravo y la iglesia de S. Miguel donde fue proclamada reina Isabel la Católica y la Catedral.Tras la guerra de las Comunidades y la destrucción de la antigua catedral románica de Stª María Carlos V permitió la construcción de la nueva, a condición de cambiar su ubicación. Se derribaron unas 100 casas de la antigua judería para darla cobijo y se construyó con el esfuerzo y donaciones de todos los segovianos, que no del rey. Su construcción empezó por los pies (donde está la torre) al contrario de lo habitual y se aprovechó la piedra de la anterior.+ infoCatedral desde la plza

La iglesia de S. Miguel se hallaba en el centro de la plaza Mayor actual pero tras su derrumbe en 1532, se reconstruyó en su actual emplazamiento para hacer una gran plaza en la que celebraban todos los eventos de importancia para la ciudad: mercado diario, festejos, corridas, procesiones, actos de fe o ajusticiamientos públicos.
Canongías. Era el barrio donde vivía el clero.Tenía tres puertas y se cerraba por la noche, una de ellas se apoyaba en la iglesia de S.Andrés que encuentras en la plaza de la Merced.

Alcázar. Aquí tienes que entrar sí o sí, hay varias formas de visitarlo: la mejor es una visita guiada o una audio-guía, sino no te vas a enterar de mucho sólo harás fotos, claro que si eso es lo único que quieres tienes la opción de sólo subir a la torre por 2€ y contemplar unas vistas únicas de la ciudad. + infoFachada del Alcázar

En este punto termina la visita Patrimonio, desde aquí los miradores a los dos valles te harán de seguro desear tener más tiempo para visitar la zona más baja de la ciudad y sus numerosos atractivos, no sólo monumentales, como pasear junto al río o tomar un café en la terracita de la Casa de la Moneda. Te queda mucho por ver y saber de Segovia. Pero si no tienes más tiempo siempre puedes volver aunque, si quieres seguir porque piensas que sólo acabas de empezar… tienes razón.

 

San Millán

Las Parroquias románicas

Segovia es una ciudad medieval y por tanto sus iglesias románicas cobran una gran importancia, pues entorno a ellas y sus parroquias se organizaba la vida de los ciudadanos, tanto dentro de la muralla como fuera. Desde que amanecía el sonido de las campanas marcaban los horarios de rezos, comidas o el fin de la jornada. También avisaban de emergencias como incendios y ataques, porque sus torres se usaban además para vigilar la llegada del enemigo, las comitivas, etc. Además informaban de acontecimientos como muertes o bodas.

Los pobladores se bautizaban, crecían, se casaban y morían en torno a la iglesia; eran lugares de enterramiento, de ahí la expresión “ser enterrado en sagrado”. Según la clase social o el dinero que consiguieran podían ser enterrados en mejor o peor sitio, pues por supuesto había tarifas. Así los menos pudientes eran enterrados en los alrededores de la iglesia, el siguiente lugar se encontraba en el atrio. Luego estaban los que podían permitirse una última morada dentro de la iglesia, cuyas capillas laterales, cuando las había, o sepulcros se reservaban para los benefactores que habían ayudado a la construcción de la iglesia o su mantenimiento, Finalmente, en el altar y el coro, se enterraba a los miembros de la iglesia.

Todo esto se reproducía por toda la ciudad y, claro está, a mayor clase social mejor iglesia, si eras de una familia muy importante buscabas un sitio con más gente que rezase por ti, como conventos o monasterios, en el caso de Segovia los más demandados eran el de los mercedarios (ya desaparecido) y el del Parral que los marqueses de Villena tenían casi en exclusiva. Para aquellos de alta alcurnia estaba la opción de la Catedral y sus capillas por un lado y el claustro por otro reservado para obispos y, en Segovia, para casos excepcionales como Rodrigo Gil de Hontañón, arquitecto de la Catedral o el infante don Pedro. Y ya si eras rey… te organizabas tu propio convento, cartuja, colegiata, etc…como Felipe V en la colegiata de San Ildefonso o Isabel la Católica que aprovechó el palacio de caza de su hermano Enrique IV, una joya del mudéjar, para fundar un convento que fuera su última morada, aunque finalmente no fue enterrada allí.

Las iglesias eran también lugar de reunión para tomar decisiones, pues no había ayuntamientos y las juntas vecinales y el concejo de la ciudad se reunían en los atrios. Cerca de sus muros y en algunos casos pegadas a ellas solía haber fuentes públicas donde la gente acudía a diario con cántaros para el agua.

El siglo XVII fue un periodo de crisis, no había dinero para construir nuevas iglesias que sustituyeran las antiguas y se optó por renovarlas revistiéndolas con yeserías barrocas, para esto pesaron también las razones higiénicas pues con tanto enterramiento eran lugares con malos olores pese al incienso, también se prohibió su uso como cementerios y se crearon los camposantos públicos. No es de extrañar que Segovia conserve tantas iglesias románicas aunque había muchas más que desaparecieron en el siglo XIX, para hacernos una idea sólo basta fijarse en los parques o pequeñas plazas y sus nombres que seguramente hacen referencia a monasterios, conventos o iglesias allí situados.

Hablando de románico en Segovia no se puede obviar el románico civil porque aquí se concentra la muestra más importante de Europa, con un barrio completo, el de las Canongías, y numerosas casas, portadas y edificios.

San Millán

San Millán

S. Clemente

San Clemente

Iglesia de S Martín

San Martín

Iglesia de S Miguel

San Miguel

S. Andrés

San Andrés

Iglesia de San Pedro de los Picos

San Pedro de los Picos

La Trinidad

Iglesia de San Esteban

San Esteban

Iglesia de San Quirce

San Quirce

I. San Nicolás..

San Nicolás

San Sebastián

San Sebastián

San Juan de los Caballeros

San Juan de los Caballeros

San Justo..

San Justo

El Salvador

El Salvador

San Lorenzo

San Lorenzo

San Marcos

I. Sta. Eulalia

Santa Eulalia

Sto Tomás

Santo Tomás

Catedral nocturna

Mucho que ver

Pues sí como ya habrás notado Segovia tiene mucho que ver y ofrecer a tus sentidos, para empezar algunos monumentos que no se quedan atrás en importancia con respecto a los tres más famosos, el primero por obvio suele pasar desapercibido a pesar del juego que puede dar al recorrerlo. Se trata de la Muralla, por eso te proponemos varias rutas para admirarla.

Primavera

La casa de la Moneda

Muralla noche

La Muralla

Otro no menos importante es la Casa de la Moneda, que se halla en el valle del Eresma y que mucha gente quizá por pereza, no visita. Es una pena, porque además de este monumento, se pierden uno de los entornos más bonitos y agradables de la ciudad.

El monasterio del Parral se encuentra muy cerca de la Casa de la Moneda y también merece la pena si ya has llegado hasta allí. No muy lejos se encuentra La Veracruz uno de esos monumentos enigmáticos que te atraen desde lejos y que es única en su género.

Monasterio del Parral

Monasterio del Parral

Veracruz

La Veracruz

Un poco alejado pero sin exagerar se encuentra el convento de San Antonio el Real, y si ya por el hecho de ser un convento piensas que no va a merecer la pena…estás muy equivocad@, porque éste no es como otros, en los que ves la iglesia y poco más. Aquí ves muchas cosas y te dejarán con la boca abierta. Se construyó como palacio de caza de Enrique IV e iba a ser su mausoleo y el de Isabel la Católica, se conserva perfectamente toda la estructura y decoración de la época intactas. Es sin duda una de las joyas más valiosas de Segovia.

S. Antonio

San Antonio el Real

Santuario de la Fuencisla

 

 

Puerta de la Claustra

Los barrios medievales

Desde el periodo medieval Segovia estuvo dividida en dos zonas que marcaron considerablemente la vida de sus gentes. Cada vecindad tenía sus propias características que venían dadas por las actividades de los que allí vivían, su condición social o su religión y afortunadamente se han conservado en muy buen estado, de tal manera que aún hoy se distinguen perfectamente al pasear por sus calles.
En la parte alta protegida por la muralla en la que vivían las clases más privilegiadas: la realeza, los nobles caballeros, clérigos, judíos y algunos mercaderes. En la parte más baja, los arrabales eran los protagonistas; en origen eran aldeas independientes que al ir creciendo la ciudad terminaron por unirse a ella, sin embargo aún conservan una identidad propia. Son los actuales barrios de: San Millán, Santo Tomás y Sta. Eulalia, , el Salvador y San Justo, San Lorenzo, San Marcos y Zamarramala.
Estos barrios se organizaban en pequeñas cuadrillas parroquiales que se instalaban entorno a las iglesias de las que tomaban su nombre; desgraciadamente algunas de estas parroquias que se han perdido con el paso del tiempo, pero la ciudad aún conserva un elevado número de ellas que mantienen intacta su belleza y encanto.
Aquí te proponemos una serie de paseos autoguiados para que puedas disfrutarlos, pincha en las fotos para verlos.

Bajada del Socorro

La judería

Antigua morería

La morería

El Arrabal de San Millán

Puerta de la Claustra

Las canongías

Plz. de las Sirenas

La Plaza de las Sirenas

 

P. Sta. Eulalia

Arrabal del Mercado

Barrio san Marcos

Barrio de San Marcos

Entrada al barrio

El barrio de los Caballeros

 

Colegiata

Alrededores

Por su enclave geográfico Segovia cuenta con el privilegio de tener muy cerca el Parque Nacional de Guadarrama, pero son muchos más lugares que se pueden visitar en una pequeña escapada desde la ciudad, intentaremos descubrirlos poco a poco.

La reina y el rey

La Granja de San Ildefonso

Atardecer en Riofrío

Riofrío

 

 

Muralla noche

La Muralla

La muralla es uno de los monumentos más importantes ya que es tan antigua como la ciudad que guarda y sin embargo continúa siendo una gran desconocida.

Sólo tres capitales de provincia conservan completas las murallas que guardan sus centros históricos: Ávila, Lugo y Segovia, siendo ésta última la más extensa, con casi 3 km. de longitud. Procede del siglo XI, época de la Repoblación y reconstrucción de la ciudad por parte de Raimundo de Borgoña, si bien hubo de ser ampliada y reformada en los siglos posteriores. Aún se pueden apreciar en las inmediaciones de la Puerta de San Andrés los restos de una muralla romana anterior cuya base aún sustenta esa parte de la actual.

Tiene forma de pata de jamón y encierra la ciudad de manera que ésta parece un enorme barco, realzando su belleza, quedando el Acueducto en un extremo como si fuera la popa, el Alcázar en el extremo que correspondería a la proa y la Catedral en el centro, que es a su vez la parte más alta de la ciudad, a modo de palo mayor.

Pata de jamón

Muralla de Segovia

Llegó a tener más de 80 torres de defensa y un buen número de portillos o postigos que auxiliaban a sus 5 puertas principales, de las sólo quedan 3.
Su adarve no se puede recorrer en su totalidad debido a su peculiar fisonomía, ya que fueron numerosas las casas que se construyeron apoyándose en ella, práctica muy común cuando dejó de tener un uso estrictamente defensivo, porque suponía un mantenimiento gratuito, en vez del expolio que se produjo en otros lugares, al ser usadas sus murallas como cantera de otras construcciones.

El recorrido.

Son varios los itinerarios posibles: se puede recorrer desde el interior (intramuros) o bien desde el exterior (extramuros), doblándose la distancia a recorrer; también es recomendable una visita panorámica en coche, que gana en valor paisajístico al atardecer o de noche, cuando se ilumina este monumento.

Santiago

Puerta de Santiago

S. Cebrian exterior

Puerta de San Cebrián

Arco de S. Andrés

Puerta de San Andrés

Dentro de la muralla

Ruta intramuros

Muralla noche

Ruta Extramuros