Barrio de San Marcos

Se trata de uno de los barrios más antiguos de Segovia. En el siglo XI habitaban en este barrio una mezcla de cristianos y musulmanes que se dedicaban a la agricultura y la ganadería, dejando a las clases dirigentes, dedicadas a la guerra, la parte alta de la ciudad.
En el actual barrio de San Marcos se encontraban también las parroquias de San Gil y San Blas, (ya desaparecidas) pues la cercanía de los ríos hacía que fuera una zona muy poblada y rica en huertas, cuyos productos se vendían en los mercados de la ciudad. En las cercanías del puente que hace esa extraña curva, más conocido como “ Puente Castellana” se encontraban los baños públicos, que pertenecían a un canónigo de la Catedral y aún se pueden ver algunas huertas de las de toda la vida. Este puente era de vital importancia, y que comunicaba la ciudad con Castilla mediante el camino de Arévalo y Medina del Campo.

Los habitantes de estos arrabales lo cruzaban para acceder a la Puerta de Santiago y el Postigo del Atajo (ya desaparecido) y así llegar directamente a la Catedral de Sta. María que se encontraba frente al Alcázar.
Se distribuye de forma lineal, siguiendo el farallón de roca caliza que condiciona su geografía y que sirvió de cantera para numerosas construcciones durante la repoblación de la ciudad.

Barrio san Marcos

Alameda de la Fuencisla

Actualmente el caserío es muy limitado pues con el paso del tiempo se fue despoblando y esta zona de la ciudad fue proyectándose como zona de recreo. Sin embargo, sigue manteniendo un encanto especial, debido a su distribución y a la gran cantidad de monumentos concentrados y mezclados en perfecta comunión con los espacios naturales, como son, por un lado: la pradera, a los mismos pies del Alcázar, junto al río; la alameda de la Fuencisla, que incluye el Santuario de la Patrona de Segovia y el convento de los Carmelitas, fundado por San Juan de la Cruz; la pintoresca iglesia de la Veracruz y la iglesia de San Marcos.

Veracruz

Iglesia de San Marcos

Justo al lado de ésta se encuentra un porche fielato, que era el lugar donde se cobraban los impuestos sobre los alimentos que se introducían en la ciudad a la vez que se ejercía sobre ellos un pequeño control sanitario. Y por otra parte, si accedemos desde la ciudad, tenemos: la Casa de la Moneda, el Monasterio del Parral y el sorprendente Romeral de San Marcos.

Monasterio del Parral

Casa de la Moneda

Este es uno de los barrios más visitado por los segovianos durante todo el año, pero especialmente, con el buen tiempo. Forma parte del cinturón verde, junto con los valles del Eresma y del Clamores, y es uno de los mejores lugares para pasar una tarde tranquila; por supuesto es ideal para llevar a los niños.