Iglesia de San Martín

Con categoría de Monumento Nacional y situada en la zona más frecuentada de la ciudad, esta iglesia, cuya construcción comenzó en el siglo XII y finalizó en el XX, es uno de los templos más emblemáticos de Segovia. La diferencia de altura del terreno que ocupa, no hace más que añadir elegancia y esbeltez a esta iglesia rodeada nada menos que por tres atrios.

Atrio norte S. Martín

Atrio norte

S. Martín Capitel

Capitel

El que da al norte está decorado con capiteles historiados que representan pasajes de la Natividad y la Pasión, mientras el del sur, apoyado en un muro de granito está embellecido con representaciones figurativas variadas en sus capiteles y canecillos. El tercero, donde se sitúa la portada principal, está precedido por un pórtico sostenido por las esculturas de cuatro tenantes  (caso único en Segovia), dando a esta entrada una singular belleza a la que contribuyen las arquivoltas de la portada.

Pórtico S. Martín

Pórtico

Atrio S. martín

Atrio sur

Llama la atención en su cabecera el ábside mayor cuadrado que sustituye claramente a uno anterior, seguramente tan ricamente decorado como los dos más pequeños y circulares que lo flanquean.

Ábsides de S. Martín

Ábsides

Otro elemento distintivo del exterior es su magnífica torre mudéjar coronada por un chapitel del siglo XV.
Su estructura interior muy compleja debido a las diferentes fases constructivas no le restan armonía, al contrario, las huellas de esta circunstancia hacen que se pueden distinguir incluso algunos elementos de la primitiva iglesia mozárabe sobre la que al parecer se construyo.

A destacar el tríptico flamenco de Adrián Isembrandt, un Cristo yacente atribuido a Gregorio Fernández, varias pinturas del Maestro conocido como “de las 11.000 vírgenes”, el retablo barroco y los sepulcros de la familia Herrera.