Las cigüeñas

Pues sí, incluimos a estas aves en este apartado porque Segovia es una de esas ciudades privilegiadas que conviven con estos animales. Su llegada, aproximadamente en el mes de enero, es noticia comentada con alegría porque lo cierto es que se echa de menos su presencia cuando marchan al final del verano.

Cigüeñas desde el Alcázar

Nido visto desde el Alcázar

En el nido

Aterrizando

Es  un lujo poder observarlas a diario, mientras  rehacen sus nidos en las iglesias y árboles de lugares tan emblemáticos como los jardines del Alcázar; verlas iniciar el vuelo o regresar a sus nidos en los días ventosos, es todo un espectáculo. Cuando llega mayo, los polluelos se empiezan a dejar ver y en junio ya hacen sus pinitos para aprender a volar. Seguir su evolución desde que nacen hasta que se van significa encariñarse con ellas y echarlas de menos cuando no están.

Estas aves aportan colorido, vida y sonido con sus crotoreos a la banda sonora de Segovia y una de sus más entrañables postales al atardecer, con sus siluetas en los tejados.

cigüeñas

De nuevo en casa

cigüeñas en el tejado

Cigüeñas en el tejado