El barrio de la judería

La judería de Segovia fue junto con la de Ávila, la más importante del reino en cuanto a tamaño e importancia de sus habitantes, está también entre las mejor conservadas del país, sus calles estrechas y sinuosas con su encanto te trasladan fácilmente a aquella época, sobretodo por la noche.
Desde 1215 los judíos vivían mezclados con cristianos y musulmanes sin mayor restricción que la de sus posesiones, los que tenían más vivían en lo alto de la ciudad y el resto extramuros. Fue a partir de la muerte de Juan I cuando la inestabilidad política del reino afectó gravemente a la convivencia, por lo que judíos y musulmanes fueron restringidos a vivir en barrios separados desde 1412. En Segovia la primera judería se instaló entre la Almuzara y la Puerta de San Andrés.

La Merced

Plz de la Merced. Sinagoga Vieja

La Almuzara se encontraba en las inmediaciones del convento de los Mercedarios, hoy plaza de San Andrés, que es nuestro punto de partida. En el edificio que ahora alberga unas oficinas de la Junta de Castilla y León se encontraba hacia 1370 la Sinagoga Vieja, una de las 5 que llegó a tener la ciudad. Iniciamos el corto descenso por la calle Judería Nueva hasta el cruce con la Calle Almuzara, éste es uno de los puntos más atractivos de este barrio, porque podemos apreciar perfectamente la estrechez de las calles y cómo se construían las casas de la aljama sin ningún tipo de orden, simplemente adaptándose al espacio que tenían por estrecho que fuese. La excelente rehabilitación que se ha llevado a cabo a permitido sacar a la luz las verdaderas hechuras de las casas antes tapadas. Casas de la judería
Continuamos por las calles Refitolería dejando a nuestra izquierda la Catedral con una impresionante vista de su torre. En San Geroteo encontramos la puerta de la Catedral dedicada al primer obispo de Segovia, casi enfrente el lugar donde se encontraba la Sinagoga de los Ibáñez que nos ha llegado muy transformada pero que aún guarda en su estructura una ventana con tracerías parecidas a las del claustro catedralicio.

Sinagoga de los Ibáñez

Sinagoga de los Ibáñez

Seguimos el contorno de la Catedral hasta la calle de la Judería Vieja (curiosamente los nombres de estas calles están al revés).

Durante el gobierno de Enrique IV la obligatoriedad de vivir en un barrio cerrado se había ido relajando, fueron los Reyes Católicos los que ordenaron de nuevo esta restricción. La aljama de Segovia se amplió hasta esta zona y se instalaron siete puertas que se cerraban al anochecer.

Centro didáctico de la Judería

Patio del Centro didáctico de la Judería

Aquí encontramos el Centro Didáctico de la Judería, de imprescindible visita en esta ruta, en la casa que fue parte de las propiedades de Abraham Seneor primero y más tarde del Doctor Andrés Laguna cuya familia, conversa, era de origen judío.

Continuamos por la misma calle hasta llegar a la plaza del Corpus, a la derecha la iglesia del Corpus Christi merece visita pues fue la Sinagoga Mayor hasta 1410 cuando les fue arrebatada tras el acontecimiento que dio lugar a la fiesta de la Catorcena.

Fachada sinagoga

Plaza del Corpus

Bien conservada a pesar del incendio de 1899, se accede a ella a través de un corralillo al estilo de la época y una vez dentro se aprecia perfectamente la separación de las dos alturas que marcaba la división para los hombres abajo y las mujeres en la galería superior. Otra curiosidad es la orientación de su planta norte-sur, en vez de este (hacia Jerusalem), lo que hace suponer un pasado como mezquita. Su cabecera se encuentra muy cerca de la muralla pero sin llegar a tocarla porque ninguna sinagoga podía tocar los muros de la ciudad, ese es el motivo del estrecho callejón hoy integrado en el convento.

Volvemos por la calle judería Vieja hasta la del Sol y salimos por el portillo del mismo nombre para ver la estructura exterior de la Sinagoga, aquí vemos las altas ventanas cubiertas con celosías. Las ventanas no podían asomar al barrio cristiano ni estar al mismo nivel que las casas cristianas, debían estar altas y ser más pequeñas para que no se escuchasen sus rezos.
Traspasamos nuevamente el Postigo del Sol y nada más hacerlo torcemos por las escaleras que salen a nuestra izquierda, paseando por el corazón de la aljama y los corralillos en torno a los que se agrupaban las casas, atravesamos la calle de Santa Ana entre empedrados aparentemente sin salida que desembocan en la calle Martínez Campos.

Judería

Calle General Martínez Campos

Comienza un descenso paralelo a la muralla hasta la Puerta de San Andrés. Este mismo camino es el que siguieron los judíos para salir de Segovia cuando fueron expulsados en 1492. Es la misma ruta que seguían para ir a su cementerio. Nada más pasar esta puerta giramos a la derecha y encontramos el valle del Clamores con sus huertas y unas escaleras que bajamos hasta encontrar una pequeña fuente, junto a ella otra escalera más estrecha nos lleva al fondo del valle, directamente al puente de la Estrella por donde se atravesaba el arroyo que ahora baja entubado y que simbolizaba la purificación antes de pasar a otra vida.

Bajada Hontanilla

Bajada al puente de la Estrella

Para llegar al cementerio judío ascendemos la escalera que, tras pasar bajo la carretera, nos lleva directamente al Pinarillo y al acceso al camposanto.Cementerio Judío Los habitantes de la aljama, tras su expulsión permanecieron aquí escondidos hasta que se cumplió el mes de plazo que los Reyes Católicos les dieron de forma excepcional para abandonar la ciudad, pues era una de las juderías más pobladas. Años más tarde el cementerio pasó a pertenecer al ayuntamiento que cedió las piedras que cerraban las tumbas al Monasterio del Parral. El resto de las pertenencias de los que no se convirtieron fueron vendidas.